GUÍA RÁPIDA PARA COMENZAR LA PRÁCTICA DE «UNIFIED MINDFULNESS»

LOS PRIMEROS PASOS PARA COMENZAR LA PRÁCTICA DE LA TÉCNICA DE VER/OÍR/SENTIR

Se trata de ofrecer los pasos básicos de una guía rápida de la Técnica ver/oír/sentir. Al principio uno puede tener a mano este resumen para comenzar.

  1. En este enfoque, toda tu experiencia cae en tres categorías…
  2. Las categorías son Ver, Oír, Sentir:
    • “Ver” incluye lo que ves en el ambiente y también lo que ves en la imaginación.
    • “Oír” incluye lo que oyes en el ambiente y también lo que oyes en tu mente (cosas como hablar a uno mismo o conectar con lo que hay en la cabeza).
    • “Sentir” incluye sensaciones físicas y sensaciones asociadas a las propias emociones”.
  3. Instrucciones de Meditación:
    • Ahora vas a darte cuenta dónde va tu atención, momento a momento.
    • No es preciso tener ningún tipo de experiencia particular. Por ejemplo, está bien si no notas ninguna emoción. Simplemente céntrate en cualquier sensación que te sucede de la que te estás dando cuenta.
    • Después, decide si lo que estás notando cae bajo la categoría de “ver”, “oír” o “sentir”.
      • Por ejemplo (uno puede usar este u otro según preferencia):
        • Si estás mirando a un árbol es “Ver”.
        • Si oyes en tu mente una canción es “Oír”.
        • Si te sientes impaciente cuando tratas de practicar mindfulness, eso sería “Sentir”.
      • Si no estás seguro de si algo es “Ver,’ ‘Oír,’ o ‘Sentir’, no importa, di lo primero que se te ocurra.
      • Y si notas dos o más categorías a la vez, simplemente escoge una, no importa cuál.
      • Tan pronto como identifiques la categoría, etiquétala mentalmente (si no está solo) en voz alta (si estás solo) como “Ver,” “Oír” o “Sentir”.
      • Si te das cuenta más de una de la misma experiencia, puedes repetir la etiqueta de “Ver”, “Oír”, “Sentir” las veces que te parezca si se repite la sensación.
      • Mantén tu atención en lo que notas durante unos segundos.
      • Mantén un ritmo constante con el proceso de etiquetar -no demasiado rápido ni demasiado lento.
      • Mantén un tono igual y neutral en las etiquetas.
      • No es necesario que sigas la pista a todo lo que te das cuenta; está bien si no eres capaz de etiquetar todo.
      • Es muy importante mantener un ritmo constante en el proceso de etiquetar.
      • Estate abierto a tu experiencia, ya sea agradable o desagradable (hazlo con ecuanimidad).

Todo se reduce a intentarlo; si surgen dudas se resolverán después.

UNIFIED MINDFULNESS: el camino del flujo y el camino de la bondad

UNIFIED MINDFULNESS: el camino del flujo y el camino de la bondad

 

EL CAMINO DEL FLUJO

Concentrarse en el flujo es una forma de trabajar con lo que podría llamarse el aspecto dinámico o energético de la experiencia sensorial. Flujo se refiere a cualquier cambio en la experiencia sensorial distinta del desvanecimiento abrupto (ido). Si una experiencia cambia en intensidad o de otro modo se produce el flujo: por ej. si uno pasa de muchos pensamientos a casi ninguno o viceversa. Se trata de fuerzas expansivas o contractivas.

La experiencia de flujo puede suceder en estados activos o en estados de reposo.  Uno denomina estable a una experiencia que no fluye. Flujo y estabilidad son ambos parte de la naturaleza. Una no es considerada mejor que la otra y funcionan de distintas maneras. Si algo parece estable, atrasa tu reloj interno y ajústate a su no temporalidad. Si algo fluye, deja que este flujo te fascine, déjate masajear por él.

El flujo puede suceder en cualquiera de los 9 tipos de experiencia (ver/oír/sentir x fuera/dentro/reposo). A veces incluso se puede enfatizar el flujo etiquetando oír flujo, oír flujo, sentir flujo.

La verdad es que muchas de las manifestaciones del flujo son triviales o incluso incómodas. Entonces, ¿por qué se habla tanto de flujo? Centrarse en el flujo hace que las horas de los circuitos de la experiencia se suelten más y entonces todo el ser titilará en el campo del espíritu.

– Ver el flujo: trabajar con el flujo visual. Se trae la atención al flujo en la experiencia visual externa llena de vibraciones o bien a la experiencia interna de las imágenes mentales que se diluyen, cambian, se animan, desparecen. Si uno hace la práctica con los ojos abiertos hay que desenfocarlos.

– Oír flujo: trabajar con el flujo auditivo. También aquí sería fuera y dentro, cuando hay corrientes vibracionales.

– Sentir flujo: trabajar con el flujo somático. Ondulaciones, vibraciones, burbujas, presiones internas, expansiones aumento o disminución de la intensidad de las sensaciones corporales, …, tanto a nivel corporal como emocional.

– Centrarse en el flujo: es trabajar con los estados de flujo de todos los sentidos. Dejar que la atención flote entre ver flujo, oír flujo, sentir flujo. Ido se usa en todos los casos cuando la experiencia de flujo desaparece.

 

EL SIGNIFICADO DEL FLUJO

 

Sabores del Flujo

 Como término técnico en UM, flujo se define como el movimiento, cambio, energía, fuerza presente con una experiencia sensorial. El flujo puede ocurrir en estados activos o en estados de reposo. No se trata pues de algo separado de la experiencia sino una característica que aparece dentro de una experiencia sensorial específica como resultado de la concentración, claridad y ecuanimidad en esa experiencia.

Flujo y desvanecimiento representan dos lados de la impermanencia (anicca).           La experiencia puede verse desde un punto de vista pesimista u optimista. Desde el punto de vista pesimista, todo pasa; por tanto, poner la propia felicidad en una persona, objeto, o situación es disponerse a sufrir tarde o temprano.  Desde este punto de vista anicca está ligado a dukka -la naturaleza sufriente de la vida-. Desde el punto de vista optimista, la impermanencia es movimiento, y el movimiento refleja una fuerza subyacente. Centrándose en los tipos de cambio instantáneo en las experiencias sensoriales ordinarias, podemos ponernos en contacto con las fuerzas subyacentes que las moldea (el espíritu).

Desde esta perspectiva anicca está ligado a prana -la energía en ebullición de la vida-. Shinzen Young denomina flujo a este aspecto positivo del cambio.    Pero nótese que la palabra flujo tiene este significado solamente en el contexto de UM y puede referirse a cosas muy diferentes en otros sistemas. Por ej. en la Psicología Positiva de M. Csikszenmihalyi, flujo se refiere al placer derivado de un estado de alta concentración en el modo como uno hace las cosas.

El flujo viene con diferentes sabores: flujo ondulatorio (es continuo), flujo vibratorio (son como burbujas de champagne o chispas de electricidad, y algo parecido a lo que se experimenta cuando uno toma una ducha de agua fría) o tiene un subidón en el caso del deporte. Cada una de estas sensaciones representa una intensa experiencia de sensación física en el cuerpo y en el periodo de relax que viene a continuación se puede observar el fenómeno vibratorio. También está el flujo de expansión-contracción que supone movimientos hacia dentro y hacia afuera, fuerzas que se estiran y que se encogen; su característica es que se producen sin esfuerzo. La expansión y contracción subyacen en las otras formas de flujo. Normalmente la primera experiencia de flujo se produce en el espacio del cuerpo y más tarde se manifiesta de otros modos y desde luego no todo el mundo lo experimenta del mismo modo.

-Flujo y catarsis

Cuando un trabajador del cuerpo te masajea, sus dedos se mueven a través de los músculos y le transfieren energía. Esto funciona tanto en las torceduras como en las hinchazones. Esta energía genera un flujo de purificación, algo que rompe los bloqueos, limpia las impurezas y refina la mena de tu esencia; es como si el flujo de la impermanencia te tocara la esencia de tu ser.

-Flujo e integración

 Otro aspecto del flujo es como integrador o unificador Al principio de nuestra práctica de UM nuestro trabajo es distinguir entre experiencia mental y experiencia somática, para que cuando surjan juntas no sean confundidas.

Vipassana es ver a través de la apariencia, hasta el nivel subatómico, hasta que nos demos cuenta de que hay una unidad básica que lo une todo, cayendo en la cuenta de que todos los seres estamos sometidos a un principio energético común que es el flujo, que le da unidad a todo, haciendo desparecer la separación entre exterior e interior y entre los distintos seres.

-Flujo en la cultura mundial

La impermanencia está relacionada con importantes ideas de otras tradiciones. El ki (flujo de energía) de la cultura china, el espíritu (un viento -la gracia- que sopla) en la cultura cristiana.

-Flujo y No Dualidad

Cuando hablamos de flujo es importante darse cuenta de que no es algo separado de la experiencia ordinaria. El flujo es justamente el mundo regular y ordinario experimentado con radical plenitud. En la Ciencia de la Iluminación, experiencia completa es el nombre del juego. Por tanto, no hay un mundo material y otro espiritual, una dicotomía que es imposible puentear. Es decir, espíritu es la vida ordinaria experimentada con profunda concentración, claridad y ecuanimidad. La meta de la meditación no es experimentar el vacío sino darse cuenta -la comprensión profunda- de que esta energía espiritual es sencillamente lo que sucede en la experiencia ordinaria cuando es saludada con extraordinaria conciencia -awareness-. Y a la inversa comprender la materialidad de los objetos. Para llegar a esto hay que intentarlo cientos, miles, cientos de miles de veces.

 

EL CAMINO DE LA BONDAD HUMANA

 

Los cuatro caminos descritos hasta aquí representan diferentes enfoques para ir más allá del ser humano: el camino de los pensamientos y emociones deconstruye el ego hasta sus átomos sensoriales; el camino de las sensaciones físicas le permite a uno sumergirse en el mundo exterior; el camino de la tranquilidad sustituye el cuerpo y la mente ordinarias por un cuerpo y mente en reposo; la concentración en el flujo disuelve todo en movimiento y energía. Los cuatro caminos son diferentes formas de contactar con la Fuente transpersonal.

Deconstruir el ego en la Fuente Transpersonal es solo la mitad de la historia. Para equilibrar y completar el proceso, uno debe también aprender a reconstruir el ego en Bondad personal. PARA ESTO SIRVE LA PRÁCTICA DE LA NUTRICIÓN POSITIVA: alimentar el trabajo positivo con la imagen mental, la charla mental, y las sensaciones corporales emocionales. Aquí no se trata sólo de ver lo que hay sino crear imágenes y charlas positivas. Esto puede preparar para tener sensaciones corporales emocionales agradables: alegría, interés, entusiasmo, amor, amistad, gratitud, perdón y así sucesivamente. Se usa el poder de concentración para esparcir los sentimientos agradables en todo el cuerpo y radiar más allá de tu cuerpo y objetos del entorno esta energía positiva. Esto cambia dramáticamente la forma en que uno se relaciona con el mundo y a la vez cambia la forma en que el mundo se relaciona con uno mismo.   Cada momento es un momento de servicio sutil a los que te rodeanY diariamente uno lleva un sermón silencioso desde cada poro de tu ser.

Alternar las prácticas deconstructivas con las prácticas deconstructivas optimiza el crecimiento psicológico y espiritual. La madurez espiritual de una persona se mostraría en el grado en que cumple lo siguiente:

Disolverse en la Fuente transpersonal hace más fácil ser una Buena Persona. Ser una Buena Persona hace más fácil disolverse en la Fuente Transpersonal.

En resumen, podríamos denominar al camino de la bondad human la TÉCNICA DE POSITIVIZACIÓN o de nutrir o reforzar lo positivo)

Consiste esencialmente en cultivar un abanico de pensamientos y emociones positivos tales como los que se enumeran a continuación:

Afecto o emociones positivas (alegría, amistad, entusiasmo, compasión, amor, gratitud, …);

Conducta positiva (eliminación de conductas negativas, reforzar las positivas existentes e iniciar otras conductas positivas);

Conocimiento positivo (crear patrones positivos de conocimiento, eliminar patrones negativos y reforzar los positivos ya existentes);

Ideales positivos (centrarse en personas ideales o realmente destacadas por su bondad);

Situaciones positivas (expresar los mejores deseos para uno mismo, las personas queridas y para el mundo entero); y

Otros positivos imaginables.

 

 

UNIFIED MINDFULNESS. Organización de la práctica: el camino de los pensamientos y emociones y el camino de los sentidos físicos

EL CAMINO DE LOS PENSAMENTOS Y LAS EMOCIONES Y EL CAMINO DE LOS SENTIDOS FÍSICOS

 

Cada experiencia que llega a nuestra conciencia nos llega a través de 5 ventanas -los 5 sentidos- y de la mente (por eso el budismo habla de seis sentidos). En el Sistema de UM (unified mindfulness) el número de ventanas a que prestar atención se reduce a tres: ver, oír, sentir.

Hay dos modos de ver/oír/sentir: con actividad o sin actividad

Los estados de ver/oír/sentir con actividad

Ver incluye la experiencia externa e interna del sentido de la vista: ver fuera da cuenta de la experiencia externa, las vistas del mundo exterior y ver dentro es); y ver dentro da cuenta de la experiencia interna, las imágenes de los pensamientos que aparecen.

Oír incluye la experiencia externa e interna del sentido del oído: oír fuera da cuenta de la experiencia externa, los sonidos del mundo exterior; y oír dentro da cuenta de la experiencia interna, las charlas mentales de los pensamientos que aparecen.

Sentir incluye las sensaciones corporales -las sensaciones de los sentidos del tacto, del olfato y del gusto- y las sensaciones internas y las derivadas de las emociones: sentir fuera da cuenta de las sensaciones físicas; y sentir dentro da cuenta de las sensaciones producidas como forma de expresión de las emociones que experimentamos.

Los estados de reposo son ver/oír/sentir sin actividad

Ver reposo es cuando la visión no tiene actividad externa ni interna. Para experimentar una actividad de reposo visual con los ojos abiertos uno debe desenfocar la mirada o centrarla en la luz/oscuridad; para experimentar esta inactividad con los ojos cerrados debe haber ausencia de imágenes derivadas de los pensamientos. Podríamos decir que ver reposo es un mundo simplificado y/o una pantalla mental en blanco, sin imágenes.

Oír reposo es silencio en el ambiente externo o quietud en la mente. Esto sucede cuando no hay ruidos externos (oír reposo exterior = silencio) o cuando no hay parloteo mental (oír reposo interior). En suma, experimentamos silencio y/o falta de parloteo mental debido a los pensamientos.

Sentir reposo es la relajación física (sentir reposo fuera) y/o la paz emocional (sentir reposo dentro). Otra forma de decirlo es hablar de neutralidad en el cuerpo o relajación sobrevenida o adquirida mediante una relajación intencionada del cuerpo

Ido: tanto los estados activos como los estados de reposo tienen una duración determinada. La experiencia de ido sobreviene cuando la experiencia observada desaparece completamente o cuando menos disminuye notablemente: Ido es la observación del momento del desvanecimiento o cuasi desvanecimiento de la experiencia observada. Uno puede dar cuenta de esto sólo a posteriori, es decir, mirando hacia atrás.

La experiencia de ido es muy útil para experimentar sensaciones tales como satisfacción, plenitud, paz, unidad, … Todas estas experiencias tienen en común la ausencia. Esta experiencia tiene una importancia fundamental para darse cuenta quien es uno realmente. Esta práctica puede permitirle a uno experimentar la ley de la impermanencia (todo está cambiando permanentemente); y este es el único camino de conocer qué es la Realidad y en consecuencia qué somos nosotros mismos.          Este conocimiento sólo puede adquirirse aprendiendo a dejar fluir todo lo que se presenta sin apego ni rechazo.

En el siglo trece el maestro Zen Dogen Zenji dijo: “Estudiar el camino del Buda es estudiarse a uno mismo. Estudiarse a uno mismo es olvidarse de uno mismo. Olvidarse de uno mismo es darse cuenta de las diez mil cosas. Cuando esto sucede, el propio cuerpo y la mente, así como los cuerpos y mentes de los demás se desploman. No queda rastro alguno de Iluminación y esta falta de rastro continúa sin fin.”

Las tres técnicas para los cinco caminos

 

 

UM utiliza tres técnicas:

 

Darse cuenta como un rayo láser;

-No hacer nada como un conjunto vacío y

-Cultivo de lo positivo o alimentación del corazón.

 

Cuatro de los cinco caminos se exploran a través de la técnica de concentración llamada “Notar» o darse cuenta.

Después tendríamos la técnica de no hacer nada y finalmente, el camino de la bondad humana que se cultiva a través de una técnica básica diferente llamada “Nutrición positiva”.

En cualquier caso, ha de decirse que las tres técnicas trabajan conjuntamente para formar un sistema. Se pueden aprender las tres y funcionar con una, dos o con las tres.

 

CÓMO FUNCIONA NOTAR O DARSE CUENTA

 

La atención es atraída por alguna experiencia, por ej. el ruido de un coche que pasa, pero también es posible dirigir la atención de forma intencionada a alguna experiencia, por ej. la sensación corporal que se genera en el cuello por un ataque de ira. En cualquier de los casos la acción de notar dura solamente unas fracciones de segundo. Este es el primer paso.

El segundo paso es centrarse intencionada y suavemente en el acontecimiento durante unos pocos segundos. No obstante, a veces la experiencia desaparece muy rápido (el ruido de un coche que pasa). También puede uno ser arrastrado por otro evento o bien centrarse en el momento de desvanecimiento de la experiencia -el ruido del coche- experimentando así ido.  

Si la experiencia desaparece pronto no hay modo de concentrarse en ella porque no se extiende en el espacio y en el tiempo. La acción de concentrarse en algún evento debe hacerse intencionalmente y con suavidad durante unos segundos, por ej. un picor en la cabeza. Uno puede sentir la misma experiencia por más de una vez o bien cambiar a otra.

Un periodo de práctica de meditación consiste en una serie extendida de “notar”, y la etiquetación de la experiencia realizada a un mismo ritmo (ni demasiado rápido ni demasiado lento), con un tono igual y siempre con una duración de unos pocos segundos cada uno. No debe olvidarse que la atención puede ser atraída por al evento o puede uno dirigirla a un evento específico de manera intencionada. Hay que advertir también que no es necesario captar cada sensación.

 

Cómo se etiqueta una experiencia

 

En el sistema UM, etiquetar significa pensar para uno mismo o en voz alta una palabra o frase que describe la experiencia de lo que uno está notando.

Es muy útil, sobre todo si uno tiene problemas de concentración. Etiquetar ayuda a permanecer en línea en la misma experiencia y con el mismo ritmo, de modo que se pueda aprovechar el tiempo de la mejor manera.

Etiquetar puede también inducir y cultivar la ecuanimidad, porque uno mantiene un tono de voz neutral ya sea mentalmente o en voz alta.

Etiquetar refuerza la claridad sensorial al permitir identificar con claridad lo que uno está notando. Esto es de mucha utilidad para reconocer las emociones que uno está sintiendo.

En resumen, etiquetar es una manera de optimizar la práctica al ayudar a mantenerse en buena concentración, reforzando la claridad sensorial e incrementando la ecuanimidad con el tono igual.

Sólo se usa el 5% de la atención para etiquetar, quedando el restante 95% para centrarse en lo que uno está notando.

El proceso de etiquetar la experiencia notada puede ser todo lo flexible que se quiera: uno puede decidir limitar la concentración a una sola categoría de experiencia o a un objeto dentro de una categoría o bien, uno decide utilizar las tres categorías: ver fuera, ver dentro, ver reposo; oír fuera, oír dentro, oír reposo; sentir fuera, sentir dentro, sentir reposo. Y en todos los casos experimentar ido. También se pueden reducir a dos categorías: ver y ver reposo, oír y oír reposo, y sentir y sentir reposo.

Finalmente, hay que decir que, etiquetar ayuda mucho pero no es necesario hacerlo siempre e incluso puede ser inapropiado en algunas circunstancias: por ejemplo, cuando uno entra en estados profundos de concentración considera natural prescindir de las etiquetas. También puede comenzarse utilizando etiquetas y dejarlas en el mismo periodo de meditación.

En fin, etiquetar es una herramienta muy útil para apoyar el proceso de notar, e incluso es de utilidad en situaciones de somnolencia, momento en que uno, además de ajustar la postura, puede decir en voz alta las etiquetas (si está solo) o enfatizarlas más mentalmente (si está en grupo).

Todo este proceso de descomponer la realidad no es sino otra forma de plantear la estrategia budista de “divide y vencerás” para llegar a ver la realidad tal cual es sin interferencia de conceptos y condicionamientos socioculturales.

 

TÉCNICA DE NO HACER NADA

Se trata de ser más que de hacer. No es nada fácil para simplemente ser porque va contra nuestro hábito de darle vueltas y vueltas a las cosas mediante el pensamiento.

 

Otros nombres para esta forma de meditación son:

 

  • Atención sin objeto;
  • Presencia abierta;
  • Sólo sentarse, Shikantaza del Zen;
  • Dzogchen/Mahamudra;
  • Contemplación pasiva; y
  • Conciencia no dual.

 

Las instrucciones básicas para este tipo de meditación son las siguientes:

  1. Hay que dejar que cualquier cosa que suceda, que suceda sin interferir.
  2. Cuando uno se da cuenta de la intención de controlar la atención, se deja la intención. Nótese que lo único que se dice que no se controle la intención para dirigir la atención, pero eso no quiere decir que se deje de atender a lo que sucede, ya se trate de vistas, sonidos, sensaciones corporales externas o internas o bien de momentos de inactividad o de reposo; lo único que se debe dejarse de lado es la intención de que las cosas sean de una manera concreta.

Si no está pasando nada, todavía hay algo en lo que uno puede concentrarse productivamente. Es decir, cuando no sucede nada, están sucediendo seis cosas muy significativas: tu pantalla mental está en blanco, tus ojos y tus oídos están desenfocados, tu cuerpo está físicamente relajado y emocionalmente en paz.

 

Si bien es verdad que la práctica de mindfulness puede hacerle a uno consciente de las incomodidades que hay en el cuerpo y cuán caótica es tu mente, también puede uno descubrir un proceso de calma y bienestar.

Por otra parte, le permiten a uno detectar fácilmente el flujo y por tanto detectar la poca consistencia que tiene lo que llamamos yo -ego-.

También permite experimentarse a uno como “ser meditado”, en vez de meditador (que puede reforzar el ego).

La clave de todo es no caer en la preferencia por un estado de reposo para poder centrarse siempre en la realidad tal cual es.

 

UNIFIED MINDFULNESS. Las tres habilidades que desarrolla

UNIFIED MINDFULNESS

Las tres habilidades básicas que desarrolla la práctica

 

Unified Mindfulness (UM) es un sistema general de mindfulness/meditación, ideado por Shinzen Young, que cultiva tres habilidades atencionales que funcionan conjuntamente: el Poder de concentración, la Claridad Sensorial y la Ecuanimidad.

Este sistema define formas específicas de practicar pero está concebido de tal modo que en él se puede incluir cualquier otro tipo de práctica de mindfulness/meditación o método como un caso particular.

Tal vez lo que más característico de este sistema y lo que le define, es que está diseñado para desarrollar las tres habilidades internas, básicamente internas, que son como una especia de “músculos psico-espirituales”, que tratan de conducirle a uno en última instancia al conocimiento de la realidad tal cual es y por tanto de uno mismo. En este sentido podemos hablar de un verdadero gimnasio mental.

Estas habilidades del sistema se desarrollan mediante la práctica continuada de observar de modo neutral lo que nos llega a través de los cinco sentidos -luces, sonidos,… pero también lo que nos llega de la experiencia interior que nos llega a través de los pensamientos y de las emociones. Por tanto, el sistema UM, de mindfulness o de atención plena propone una manera específica de prestar atención a lo que está sucediendo en nuestro entorno o dentro de nosotros en cada momento.

Vamos a considerar lo que supone cada una de las habilidades con una especial consideración de la ecuanimidad:

El Poder de Concentración es la habilidad de centrarse en lo que uno considera relevante en cada momento.
La Claridad Sensorial es la habilidad de seguir la pista a lo que uno está experimentando realmente en el momento.
La Ecuanimidad es la habilidad de permitir que la experiencia sensorial llegue y se vaya sin rechazarla ni apegarse a ella. Un especie de equilibrio interno, en vez de rechazo, de supresión o de apego.
A veces tenemos momentos de gran concentración pero esto no es lo habitual. No obstante, con la práctica podemos desarrollar el poder de concentración y evitar esos momentos de distracción que a veces nos hacen perder oportunidades. Y lo curioso es que cuanto más desarrollemos el poder de concentración más calma ganamos y a su vez la calma nos facilita el poder de concentración.
Igualmente, en algunos momentos de nuestra vida nuestros sentidos se aguzaron y observaron los acontecimientos con mucha claridad, con una capacidad ampliada para detectar detalles impensables en situaciones ordinarias. Pero tampoco esto es la habitual para la mayoría. Pero lo verdaderamente interesante es que también podemos desarrollar la habilidad de la claridad si practicamos sistemáticamente.
También es posible que hayamos tenido situaciones en las que nos haya sido fácil lidiar con con incomodidades físicas, emocionales o mentales, pero tampoco esto es lo habitual. Pero la ecuanimidad es también una habilidad que puede ser desarrollada con la práctica continuada hasta conseguir un equilibrio interno que nos enseña a convivir con lo que nos llega sin rechazar lo desagradable, cuando es inevitable, y sin apegarse a lo agradable cuando se termina.
El conjunto de prácticas que permiten desarrollar estas habilidades exigen como primer paso desmenuzar la realidad para irse acostumbrando a verla desde distintos prismas y en diferentes situaciones. Esto nos permitirá aprender a ver el conjunto de la realidad con más claridad y vivirla con más ecuanimidad.
La buena noticia de la práctica de mindfulness es que nos permite aumentar considerablemente nuestra satisfacción y disminuir el sufrimiento mediante el entrenamiento sistemático de estas tres habilidades.

Información específica sobre la ecuanimidad

La práctica de la ecuanimidad es esencial porque evita los problemas psicológicos de supresión o identificación, que tantos problemas causa en la vida de las personas.
Cómo desarrollar la ecuanimidad

Desarrollar la ecuanimidad se puede hacer de tres modos:

• creando ecuanimidad de manera consciente en el cuerpo;
• creando ecuanimidad de manera consciente en la mente; y
• hasta que llegue el momento en que uno entre espontáneamente en un estado de ecuanimidad.

Creación intencionada de ecuanimidad en el cuerpo

Se consigue manteniendo un estado de relajación continua en todo el cuerpo a medida que distintas experiencias sensoriales le tocan o le atraviesan a uno, en la medida de las propias posibilidades en cada momento.

Creación intencionada de ecuanimidad en la mente

Hay que dejar ir los juicios sobre lo que uno está experimentando y sustituirlos por una actitud de aprecio y aceptación ya que estamos ante la indiscutible realidad. Se trata, cada uno en la medida sus posibilidades, de darle la bienvenida a todo lo que se presente y darle permiso para que baile en nosotros su danza.

De estos tres modos de desarrollar la ecuanimidad -crearla en el cuerpo, crearla en la mente y darse cuenta de la que se produce espontáneamente-, la última es con mucho la más importante y esta es la razón por la que se practica durante largos periodos de tiempo cada día y se acude a retiros de un fin de semana, de una semana o más. Es una cuestión de tiempo y, por tanto, más tarde o más temprano, uno está abocado a incrementar su grado de ecuanimidad y a darse cuenta de ello al ir realizando la práctica formal sin nada que le distraiga. En este proceso la mente profunda se va entrenando en dejar de lado el hábito de la resistencia y lo sustituye por el hábito de la ecuanimidad. Este aspecto de mindfulness, dice, Shinzen Young, se parece mucho al condicionamiento del que hablaba Skinner: una atención continuamente atenta crea un bucle de retroalimentación que el circuito primitivo de la mente profunda aprende a percibir como de recompensa inmediata (menos sufrimiento y más satisfacción) asociado a una determinada conducta (sin interferir con las experiencias sensoriales que se están produciendo).

Efectos de la ecuanimidad

La ecuanimidad contradice el adagio de que “no puedes tener la tarta y también comerla”.
Cuando uno aplica la ecuanimidad a sensaciones desagradables, fluyen con más facilidad y tal como son, produciéndose de este modo menos sufrimiento.
Cuando uno aplica la ecuanimidad a sensaciones agradables se obtiene una satisfacción más profunda. La misma habilidad afecta positivamente a ambos lados de la imagen de la sensación. He aquí el siguiente principio:

 

(Dolor x Ecuanimidad) + (Placer x Ecuanimidad) → Purificación psico-espiritual

 

Además, cuando los sentimientos se experimentan con ecuanimidad, asumen la función que les es propia, que es motivar y dirigir la conducta objetiva. Por el contrario, cuando las sensaciones se experimentan sin ecuanimidad, fuerzan y distorsionan la conducta objetiva. Por tanto, la ecuanimidad juega un papel crítico en el cambio de conductas negativas sobre sustancias, comida, relaciones, posposición, violencia y así sucesivamente.
Un principio similar se mantiene para el proceso de los pensamientos:

 

“No sé” (duda, indecisión, confusión) x Ecuanimidad → Sabiduría intuitiva

 

Este hecho fue descubierto independientemente por tres culturas:
• La Grecia antigua: Epoche – Ecuanimidad con No sé.
• La Cristiandad medieval: Docta Ignorantia – Cultivando el no saber.
• La China de la dinastía Tang: la práctica Zen de los koan.

Ecuanimidad y apatía

Ecuanimidad supone la no interferencia con el flujo natural de la experiencia sensorial. La apatía supone la indiferencia en relación con el resultado de los eventos objetivos. Por tanto, aunque aparentemente similares, la ecuanimidad y la apatía son realmente opuestos. para responder a las situaciones externas.

Ecuanimidad y supresión
Por definición, ecuanimidad supone el permiso radical para sentir y, como tal, es lo opuesto a supresión. Además, la ecuanimidad interna le da a uno la libertad de elegir si expresar externamente las cosas, dependiendo si es apropiado a la situación.

Pasión y templanza

Pasión es una palabra ambigua con al menos 4 significados:
1. percepción intensa de un sentimiento profundo;
2. expresión sin obstáculos de un sentimiento profundo;
3. conducta dinámica que cabalga sobre un sentimiento profundo; y
4. sufrimiento y distorsión conductual causada por sentimientos que no han sido experimentados conscientemente.
Debido a esta ambigüedad, uno podría decir válidamente que la gente se hace más apasionada (1,2,3) cuando trabaja mediante sus pasiones (4).